La historia contenida en la caja a continuación ilustra cómo personas diferentes pueden pasar por experiencias diferentes con la policía y el sistema legal. Mientras que algunas de las personas que entraban en la base no esperaban recibir un balazo, otras sentían un miedo justificado a jugarse la vida. El origen étnico, la raza, la identidad de género, la clase, la edad o una larga serie de otras características sociales, pueden traducirse en que haya personas que se enfrenten a mayores niveles de violencia directa o discriminación que otras, ya sea durante las acciones, cuando son detenidas o mientras están bajo custodia. Es importante hablar en el grupo de estas cuestiones, y reconocer que alguna gente puede recibir un trato distinto para que así el equipo de observación legal esté preparado para actuar debidamente. Debemos también prepararnos para lo inesperado. Por ejemplo, cuando nos desalojan de un bloqueo, los hombres en buenas condiciones físicas pueden ser tratados con mayor rudeza que sus compañeras femeninas o de edad más avanzada. Durante la custodia policial, se espera a menudo que las personas detenidas se adapten a una estructura tradicional de géneros. Para quienes no encajen con esa estructura, la experiencia puede ser extremadamente difícil.

Un agente de policía armado con una ametralladora automática que custodiaba la entrada a una base de EEUU en el Reino Unido fue inquirido por manifestantes blancas sobre cuál era el motivo para ir tan fuertemente armado. “Para impedir que entren terroristas a la base”, fue su rápida contestación. “¿Nos dispararía a nosotras si nos metiéramos por la puerta o saltando la valla?”, preguntaron las mujeres. “Claro que no”, respondió el agente, “ustedes no son terroristas”. “¿Y cómo lo sabe? ¿Qué aspecto tiene un terrorista?”, preguntaron las mujeres. No hubo respuesta. El agente había quedado atrapado en la manera en que encasillaba a la gente, y en su método de emplear la fuerza letal contra algunas personas y no contra otras basándose en este caso en el color de la piel o el origen étnico.

Cómo puede responder a la violencia el equipo de observación legal:

  • documentando la violencia que ocurre;

  • asegurándose de que la policía sepa que lo han presenciado;

  • no dejando solas a las personas que han sido tratadas con violencia;

  • los abogados y abogadas pueden vigilar las condiciones y asegurarse de que las personas detenidas son tratadas con respeto;

  • los grupos pueden actuar en solidaridad con las víctimas de violencia negándose a colaborar hasta que todo el mundo sea tratado de la misma forma, exigiendo que las personas individuales no queden aisladas, y asegurándose de que aquellas personas que tienen más probabilidades de ser objetivo de la policía no sean las últimas en ser tramitadas.

A veces, los canales oficiales, como los procedimientos de reclamación policial, se pueden usar para asegurarnos de que un determinado agente sea reprendido tras los hechos. Hay activistas que sienten un cierto empoderamiento asegurándose de que se aplica alguna clase de justicia.

Recordemos:

  • El equipo de apoyo legal y el de observación legal no está formado por abogados o abogadas, por lo que no deberían dar consejos legales.

  • El equipo de observación no se encarga de hacer de contacto con la policía, sino de observar sus actuaciones.

Más información:

Ejemplos de organización del apoyo legal en todo el mundo.

Apoyo en la cárcel: experiencia del MOC en España

Grupos de apoyo a personas encarceladas

La experiencia del MOC (Movimiento de Objeción de Conciencia) de apoyo a la gente encarcelada está basada en la experiencia de la campaña de desobediencia civil contra el servicio militar obligatorio (la campaña de objeción de conciencia y luego la de insumisión, entre 1971 y 2002 en la que miles de objetores e insumisos fueron encarcelados. Durante este período, se propusieron y se probaron varias formas de apoyar a los presos. Una de las más valoradas, sin lugar a dudas, fue la de los «grupos de apoyo».

Imaginemos un caso concreto para ilustrar cómo funcionan esos grupos. “Bixente Desobediente” es un insumiso que tendrá que cumplir una sentencia de 2 años, 4 meses, y 1 día. Necesita convocar una reunión con gente cercana (familia, amistades) más alguien del movimiento. A la primera reunión asiste su pareja, su hermana, tres amistades del vecindario, alguien de su clase de la universidad, un primo, alguien que conoció en un grupo de debate antimilitarista, y alguien del vecindario. Este grupo repasa su decisión de hacerse insumiso, hablando de sus motivos y las posibles consecuencias. Como no todas las personas asistentes entienden conceptos como desobediencia civil, acción directa y antimilitarismo, el grupo lo tiene en cuenta. En las reuniones siguientes, establecen metas. Después de muchas lluvias de ideas y debates, deciden los siguientes objetivos:

1) Apoyo emocional

Es importante dar apoyo emocional a Bixente durante el periodo previo al juicio, en el propio juicio, y en la cárcel. Una sugerencia es alquilar un autobús para que vaya a presenciar el juicio todo el mundo que quiera. Otras sugerencias son visitar a Bixente en la cárcel y animar a otras personas a escribir cartas. La idea es que no debe sentirse solo y debe tener un contacto continuo con amistades que le apoyan. Este apoyo tiene también que llegar a la gente cercana a él como puede ser su padre y su madre.

2) Apoyo logístico

Tanto antes del juicio como en la cárcel, Bixente necesitará apoyo material. Antes del juicio, se esconde para evitar la detención preventiva, luego alguien tiene que llevar sus cosas de su residencia anterior a la actual para que no sea detenido. En la cárcel, necesita libros y papel para continuar sus estudios. Esto también es función del grupo de apoyo.

3) Trabajo político

El MOC, el movimiento al que pertenece Bixente, se encarga del trabajo político. Sin embargo, el grupo de apoyo puede colaborar con este trabajo, uniéndose a acciones de protesta organizadas por el MOC, especialmente las relacionadas con su juicio e ingreso en prisión. Al mismo tiempo, el grupo de apoyo puede llegar políticamente a los lugares donde conocen a Bixente (es decir su vecindario y la universidad) para maximizar el beneficio producido por la desobediencia de Bixente y otros presos. El grupo de apoyo también puede preparar una lista de correos electrónicos para informar a la gente de su caso y una página web con información sobre el caso de Bixente, el antimilitarismo, la objeción fiscal a los gastos militares, la educación para la paz, y enlaces relacionados. De vez en cuando, Bixente puede escribir una carta que se hará circular. El grupo de apoyo debe coordinarse con el MOC (por ejemplo, que un miembro asista a las reuniones de MOC) y comprobar si sus acciones están en línea con la campaña general del MOC.

Los grupos de apoyo son de gran ayuda, no sólo para el preso, sino también para el MOC. Comparten el trabajo y sirven como puntos de entrada para que la gente se una al movimiento. La coordinación entre el grupo político, el grupo de apoyo, y el preso es esencial. Una comunicación estable y frecuente es importante. El criterio político viene del movimiento político, no de la cárcel, sin embargo, las visitas a la cárcel de los miembros de ambos grupos son importantes para desarrollar y coordinar el trabajo político.