Autor
Andrea(s) Speck and Noemí González Palanco

En este artículo nos acercaremos al mundo de las monedas sociales y concretamente a la Red de Moneda Social Puma (Puma en adelante), la moneda del casco histórico norte de la ciudad de Sevilla. Un movimiento floreciente en plena crisis económica, donde personas, comercios, profesionales y asociaciones se autoorganizan para crear su propia moneda. Pero, ¿por qué? ¿qué funciones cumple distintas a las de una moneda oficial?

La base es defender un nuevo modelo económico, más sostenible, esto exige combinar propuestas posibilistas con una visión más amplia del cambio social. Exige volver a repensar los mecanismos económicos y sociales que regulan nuestras actividades y pensar los procesos de transición que nos pueden conducir hacia un mundo deseable. Los cambios individuales han de ir acompañados de cambios políticos, es un trabajo colectivo.

El diseño del dinero no es neutro. Mientras las divisas oficiales han sido planificadas por los poderes financieros para la acumulación del capital y el crecimiento económico perpetuo, las monedas sociales son creadas por la gente como moneda de cambio para satisfacer las necesidades de las personas, de las comunidades locales y sus territorios, inspirándose en principios y valores como el apoyo mutuo, la confianza.

Pero…¿Qué es el dinero? ¿qué es una moneda social?

Podríamos decir que el dinero surge a partir del acuerdo o aceptación dentro de una comunidad o sociedad para usar algo como medio de intercambio y convertirse en una herramienta para el pago de bienes, servicios o cualquier tipo de obligaciones como deudas, impuestos, sanciones…

Sus dos funciones básicas son servir como medio de intercambio y ser una unidad contable. Pero, el dinero que manejamos en la actualidad tiene una tercera característica: la de conservación del valor. Una función que aparece, sobre todo, en aquellos diseños que apuestan por la acumulación del capital.

En lo que respecta al origen de las monedas sociales como tal, suele señalarse la creación en 1983 del primer sistema de crédito mútuo o LETS (por sus siglas en inglés, derivado de local exchange trading system) en Vancuver (Canadá). Durante los 90, este sistema se extendió por todo el mundo, aunque con menor presencia en África y Asia. En esta fórmula la moneda es consustancial al intercambio, basándoseen un trueque indirecto en red que permite a las personas usuarias intercambiar bienes y servicios dentro de la comunidad, siendo éstos (los bienes y servicios) junto con la confianza el respaldo de la moneda. Por tanto, no es necesario tener acceso a monedas oficiales para obtener moneda de crédito mútuo.

Actualmente existen gran diversidad de monedas: algunas son creadas comunitariamente y otrasimpulsadas con apoyo institucional como por ejemplo ayuntamientos uONGs . Existen monedas con respaldo en moneda oficial y posibilidad de convertibilidad en uno u otro sentido y también otrasrespaldadas en residuos, en horas, en productos de huertos, etc.

Origen y raíces de la Red de Moneda Social Puma

LamonedaPuma comenzóa gestarse en septiembre de 2011 a partir de un Taller organizado por la Red de Decrecimiento de Sevilla,e impartido por Julio Gisberten la Casa Grande del Pumarejo.

A partir de este momento y hasta marzo de 2012, fecha en que comienzan a circular y funcionar los pumas, se constituyó un grupo motor que impulsó diferentes encuentros y talleres y diseñó de manera abierta, horizontal y participativa con su entorno cómo sería la moneda Puma: visión y misión, características, formas de intercambio, diseño de la cartilla donde anotar los intercambios, etc.

En este proceso, podemos decir que son, fundamentalmente, tres los pilares del Puma:

  1. La Red de Decrecimiento de Sevilla, ya quenacer en el seno de los principios y valores de esta red hacen que la moneda sea básicamente una herramienta diseñada y puesta en marcha con el objetivo de "vivir mejor con menos" y en base a los principios de interdependencia y ecodependencia. El objetivo es que las personas puedan satisfacer sus necesidades básicas en el entorno inmediato, a partir de la creación de redesde cuidados (la cuidadanía) y de la posibilidad decrearsupropio dinero.
  2. La Casa Grande del Pumarejo, símbolo de la lucha vecinal en el barrio de San Gil y en el Casco Antiguo Norte de la ciudad de Sevilla, y la propia Casa ha mutado cual ser vivo para adaptarse a los devenires de la Historia. En la casa, concretamente, esta lucha barrial se ha resumido en 3 R: rehabilitar el patrimonio, reutilizar los espacios con actividades nuevas y diversas y revitalizarlo con la inclusión de nuevos colectivos y usos. Por tanto, la lucha colectiva como valor han sido parte importante en el diseño y construcción de identidad del Puma.
  3. El barrio del Pumarejo. Otros muchos colectivos, cooperativas y grupos afines tienen su sede en este barrio, símbolo de una Sevilla Diversa; así, además de la Casa Grande del Pumarejo y el Puma como ejemplo de la veintena de colectivos que ahí se encuentran, podemos encontrar en este barrio de Sevilla otras iniciativas como el Huerto del Rey Moro, un huerto comunitario autogestionado y espacio de permacultura; el espacio de gestión colectiva Tramallol; los grupos de personas artesanas de los Corralones del Pelícano, Pasaje Mallol y Castellar y un largo etcétera. Por tanto, el barrio del Pumarejo es terreno fértil para el arraigo de iniciativas de transición y espacio de cocreación colectiva a través de sinergias y redes.

El Puma, una moneda de crédito mútuo

El Puma es una moneda de crédito mútuo, por lo que la creación de la moneda está totalmente descentralizada, creándose en el mismo momento en que se acuerda hacer el intercambio .Además, es inconvertible en moneda oficial y no tiene respaldo material.

El saldo inicial de todas las cuentas es 0 ycada cuenta puede llegar a un máximo de -100. Con el fin de facilitar el valor monetario de los objetos y servicios que se intercambian se utiliza la correspondencia 1:1 con el euro.

Cada persona productora marca un precio en Pumas al servicio, cuidado o producto que desea intercambiar. Cuando otra persona lo adquiere los Pumas pasan a la cartilla de la persona que lo ofrece (productora) en positivo, y a la cartilla de la persona que lo recibe en negativo.

Hasta abril de 2017 estos intercambios eran anotados en una cartilla en papel y desde esta fecha en una cuenta de una plataforma virtual (Clickoin). Además, el Puma hace uso de la plataforma CES como espacio para conocer y dar a conocer las ofertas y demandas de las distintas usuarias.

El Puma adquiere forma de moneda mixta en ocasiones puntuales, eventos en los que existen billetes de Pumas para que las personas que aún no forman parte de la Red puedan adquirir bienes o servicios en moneda social y así acercarse a su filosofía y funcionamiento. Los billetes de pumas se adquieren en euros, pero no hay posibilidad de volver a cambiarlos a moneda oficial; sí se pueden ingresar estos pumas físicos en la cartilla, como saldo positivo.

La construcción de comunidad es su principio y fin primordial, acompañado fundamentalmente de otros dos valores: la abundancia en habilidades, conocimientos y saberes y la confianza.Además, en esta visión, la moneda es siempre una herramienta para ayudar a que las personas se conozcan y crear grupo, la meta sería poder prescindir de ella y tener una red en la que los bienes y servicios se otorguen sin un acuerdo explícito de quid pro quo, tal como defiende la economía del don.

El Puma por dentro, ¿cómo se organiza?

Nuestra Red se organiza de a partir de una asamblea abierta y por grupos de trabajo.

La Asamblea se reúne aproximadamente una vez al mes para la toma de decisiones estratégicas. Las decisiones operativas y organizativas se toman en grupos de trabajo que son flexibles y abiertos a la participación de la comunidad de la moneda y que cuentan con la confianza de la Asamblea.

Actualmente los grupos de trabajo/proyectos que existen son:

Mercapuma

Periódicamente, generalmente en sábado, se organiza una feria de intercambio en la plaza del Pumarejo con el objeto de crear un espacio de encuentro entre las personas integrantes de la red donde puedan mostrar, comprar y vender sus productos y también como espacio de celebración.

Es en estas ocasiones cuando la moneda adquiere forma mixta, ya que es posible cambiar los euros por billetes de puma para poder adquirir productos en los puestos y comprar en el ambigú.

Además de hacer de altavoz al proyecto esta actividad nos permite ingresar euros con los que después impulsar otros grupos y proyectos como los que se explican a continuación.

Generalmente, los ingresos en euros se distribuyen de la siguiente manera:

  • Central de Abastecimiento- 50%
  • Caja de Cuidados- 20%
  • Rehabilitación Casa Palacio del Pumarejo- 20%
  • Gestión – 10%

Puma de Abastos

Este espacio se abre una vez a la semana por la tarde, en la Casa Grande del Pumarejo; siendo un tiempo de encuentro e intercambio primordial para nuestra Red.

En el Puma de Abastos podemos encontrar una Tetería, donde se pueden degustar bebidas artesanales en euros, con el fin de recaudar fondos para el proyecto; la gratiferia, un espacio para regalar ropa u otros enseres y llevar lo que se necesite, de manera autogestionada y la Central de Abastecimiento, la joya de la corona de los proyectos, ya que tiene por objetivo la soberanía alimentaria en Pumas. El 50% de los ingresos en euros de nuestro proyecto, se invierten en la compra de productos de alimentación, higiene y limpieza siguiendo unos criterios básicos: producidos de manera justa, priorizando las personas productoras de la red, ecológicos y cercanos. Estos productos se ponen a la venta en la Central de Abastecimiento 100% en Pumas.

La Caja de Cuidados

Este grupo tiene varios proyectos asociados:

  • el Pumafunding. Tiene por objetivo la financiación, a interés cero, de iniciativas de interés para la Asamblea. Así, hasta ahora se ha colaborado en la reedición de un libro que cuenta la historia de la Casa del Pumarejo de manera novelada y se ha apoyado a Sevilla Guifi con su proyecto de soberanía tecnológica. .
  • La Caja de Cuidados: vela por el cuidado de las personas que integran la red, ejerciendo de mediadora o buscando las personas adecuadas para hacerlo en caso de conflicto.
  • Gestiona las “devoluciones” a las personas que sostienen el común. Mantener un proyecto como la moneda requiere de mucho trabajo, generalmente no visibilizado, relacionado con las diferentes tareas derivadas de cada uno de los subproyectos. La moneda apostó desde sus inicios por visibilizar estos trabajos y remunerarlos, aunque aún sea sólo de manera simbólica. Así, semestralmente, cada persona de la Red es emplazada a autoevaluar, por medio de un cuestionario, cómo ha sido su colaboración para el sostenimiento del común y en función de si su implicación ha sido permanente, puntual o esporádica, se hace una devolución de 100, 50 ó 20 pumas respectivamente.

Difusión y Comunicación

Este grupo se encarga de la Comunicación en el sentido más amplio de la palabra: blog, mails, redes sociales, formación en charlas o jornadas, atención de estudiantado, etc. Además, el tercer miércoles de cada mes se emite en directo en Radiópolis Radio, "la farsa monea", programa de nuestra red.

Administración

Es el equipo encargado de gestionar la contabilidad, en euros y pumas.

Rehabilitaciónde la Casa Grande del Pumarejo

La moneda Puma apuesta por el proyecto "Lo hacemos nosotras" de rehabilitación de la Casa Palacio de la que es parte. Por ello, el 20% de los ingresos en euros se destinan a este proyecto.

En resumen, los grupos de trabajo y los proyectos, se funden y confunden entre sí; siendo algunos totalmente autogestionados o sustentados en Pumas y otros con sustento en moneda oficial.

Logros

Como decíamos al inicio de este artículo, uno de los principales objetivos del Puma es crear comunidad, y este es sin duda uno de sus principales logros, siendo una red compuesta por unas 200 personas activas (y hasta casi un millar conectadas) entre quienes fluyen los intercambios para la satisfacción de necesidades básicas en el entorno inmediato. Desde esta comunidad han surgido una multitud de proyecto, como por ejemplo La Transicionera, un proyecto que facilita transiciones ecosociales, una cooperativa de vivienda en cesión de uso, entre otros.

La continuidad en el tiempo del proyecto, con las dificultades que entraña una iniciativa de estas características y envergadura, es también uno de los principales logros y no dudamos en afirmar que se ha conseguido a partir de una gran capacidad de mutuación y adaptación basada en la creatividad y en la apertura para incorporar nuevas ideas, abrirnos a nuevas aspiraciones y cerrar con cariño las líneas de actuación que ya no resultaban positivas.

Los proyectos reseñados anteriormente son también motivo de orgullo, avanzando hacia una soberanía cada vez mayor a nivel económico/financiero, alimentaria y tecnológica.

Retos

Como muchos otros colectivos y proyectos sociales, los retos que se presentan al Puma no son muy diferentes.

Uno de los principales es la participación. Sostener un proyecto como este, que está en continua transformación y que como ser vivo necesita de afecto y cuidados, precisa de personas que se comprometan con su sostenimiento desde una actitud militante y activista; además de otros roles como el de las personas prosumidoras (productora + consumidora).

Una de las grandes preguntas a las que nos enfrentamos al construir un modelo económico complementario es cómo hacerlo para que también sea generador de sustento para las personas implicadas en su sostenibilidad, sin caer en fórmulas mercantilistas. Las devoluciones semestrales han sido una herramienta para comenzar a poner este tema sobre la mesa, aunque sea sólo algo simbólico y el voluntarismo sea su principal alimento a día de hoy y aún estemos lejos de una solución.

Estas tareas de sostenimiento del común también precisan en ocasiones de especialización, generar un espacio afectivo, efectivo y eficiente son también retos y son cuestiones a abordar la progresiva especialización, la necesaria profesionalización de determinadas actividades, así como la rotación en los puestos para no generar espacios de poder privilegiados y evitar que las participantes se quemen.

Es fundamental también lograr que la moneda tenga velocidad y sea realmente una herramienta para satisfacer las necesidades de las personas que integran la Red. Casar ofertas y demandas, mantener en el tiempo la ilusión, sostener la confianza en el proyecto y las personas que lo integran, generar los ingresos suficientes en moneda oficial que nos permita adquirir los productos básicos ofrecidos en la Central de Abastecimiento, aumentar la variedad de dichos productos, lograr la implicación de comercios en la Red, etc. Son desafíos a los que nos enfrentamos constantemente.

Somos conscientes de que nos movemos en un marco nuevo, entre el paradigma de la modernidad y posmodernidad, estamos indagando en las posibilidades transformadoras que los espacios intermedios pueden ofrecer

Aceptamos también que no podemos escapar de nuestra época como expresaFoucault "no vivimos en una especie de vacío, dentro del cual localizamos individuos y cosas. (...) vivimos dentro de una red de relaciones que delinean lugares que son irreducibles unos a otros y absolutamente imposibles de superponer”.

Mirada al futuro

En Puma es lo que es por su contexto particular, el barrio, la Casa Pumarejo y las personas que forman parte de la moneda. En este sentido, cada moneda social tiene sus propias características según su propio contexto. Pensamos que es importante este ámbito local, el enraizamiento en el barrio. Por eso, nuestra visión no es un Puma para todo Sevilla, sino una red de monedas sociales de los barrios de Sevilla intercambiables entre sí, y de la misma manera mas allá, en el ámbito de Andalucía, o de territorios mas amplios. Si el objetivo principal es crear comunidad y una base principal es la confianza, mantener la base local y formar redes es la manera adecuada para llevarlo a una escala territorial mas amplia.

Estas redes y sinergias ya existen. El Puma se involucra de forma activa en las redes de monedas sociales al nivel estatal, como por ejemplo en los “Encuentros de Monedas”, que sirven como un espacio de intercambio de experiencias y de sinergia.

Una de las fortalezas importantes del Puma ha sido su flexibilidad. No entendemos el Puma y la forma de organizarse como un modelo fijo, sino como un modelo que muta en función de las personas y sus necesidades, intereses, habilidades, etc. Esta flexibilidad, esta capacidad de mutación permite que el Puma se adapta permanentemente a un contexto en flujo.

Por ultimo nos parece importante la visión de la moneda social como herramienta que nos permite hacer pasos hacia una economía del don, basado en el principio de vivir bajo la premisa de ‘que a mi vecina no le falte nada’ (y a mi tampoco). Es decir trabajamos con la visión que finalmente desaparezca la necesidad de una moneda. Es este sentido, mas importante que la cantidad de intercambios es la cualidad de la comunidad y confianza creada.

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